lunes, mayo 16, 2005

SIMPLEMENTE

Poder caminar descalza por la playa, sentir como mis pies se hunden en la arena,mientras mis ojos se hunden en los tuyos, mientras mis pensamientos suben y suben como los globos de aire, transportandose entre las nubes, deseando alargar el momento una y otra vez.....al atardecer....

Hoy tan solo deseo eso, tan simple, tan complicado....

¿y que pides tu?

8 comentarios:

Erotismo dijo...

La playa me inspiran muchísimas cosas, todas buenas. Echo de menos mis antigüos paseos por la playa a la luz de la luna, dejándome seducir por el sonido de las olas... Bañarme desnudo y dejándome embriagar por el reflejo de esa luna sobre el mar... En soledad he disfrutado esos momentos intensamente, lástima que casi nunca he podido disfrutarlos con la persona que los entendiese como yo.

besos

eros

Elisabeta dijo...

Espero que ese pequeño deseo se convierta en realidad y tengas ese maravilloso paseo..un beso

galilea dijo...

Ojala yo hubiera dado ese paseo...
Y espero volver a tener otra oportunidad.... seguro que no la dejare pasar.

Disfruta tu, si puedes, de ese paseo por la orilla de la playa, descalzos y con las manos cogidas.

Un beso

Baco dijo...

Ese paseo me lo pido yo tambien...


Un beso dulce Maricoché

agua dijo...

Bueno, pues yo soy mucho más guarro. Eso me gusta, pero prefiero arrancar gemidos de placer de tu garganta.

maricoché dijo...

Eros, asi que te inspira la playa?? No sabes tu, lo que a mi me inspiran....tus posts...
Bezitos ricura!!!

Eli, digo yo que de aqui a Octubre que habrá buen tiempo encontraré un huequito no?? jeje.

Galilea, guapa, apuesta por lo de ir descalzos, cogidos de la mano....uffff un sueño!!!

Dulce Baco, es lo que tiene el mediterraneo...a que me entiendes perfectamente??

Agua, jeje, y quien dice que son cosas incompatibles....????

Naia dijo...

Ademas de tu deseo yo me pido unos labios susurrandome al oido lo que pide el!

maricoché dijo...

Dulce Naia, guapis, todo un placer volver a contar contigo aki....
Moitos bicos!!!!

P.d. Me apunto a los susurros, siendo de él nunca defraudan